martes, 10 de junio de 2014

Los consumidores siguen apostando por el comercio tradicional

Los detallistas están muy preocupados por el showromming, es decir, por cómo los consumidores acuden a las tiendas a informarse sobre el producto para después comprarlo online. Sin embargo, un estudio de Merchant Warehouse apunta a que la tendencia contraria, el webrooming, estaría aún más extendida. 



Estos consumidores buscan información relativa al mejor precio (36%) y suelen optar por comprar en un establecimiento tradicional para ahorrarse los gastos de envío (47%). También valoran saber de antemano si el producto está disponible en la tienda (42%) y el 85% del grupo más jóven también busca críticas y comentariossobre el producto antes de adquirirlo. 

Además, sigue habiendo preferencia por la compra en tienda: el 58% acudiría a su establecimiento local si encuentra un precio igual al de cualquier tienda online. 

En todo caso y como ya hemos apuntado en alguna ocasión, la tendencia principal no es el showrooming ni el webrooming, sino la multicanalidad: el consumidor comprará por internet o en tienda física dependiendo de las condiciones de cada compra. En ocasiones valorará el precio más económico que puede encontrar en internet o el hecho de que le envíen el producto a casa; en otros casos acudirá a la tienda para poder contar con asesoramiento, porque forma parte de su tiempo de ocio o para poder llevarse el producto al momento.

Así, el 69% de los consumidores de entre 18 y 36 años ha buscado información online para luego comprar en una tienda física, mientras que el 50% ha seguido en alguna ocasión el camino inverso. Entre los consumidores de entre 37 y 48 años, el 71% ha practicado el webrooming y el 53%, el showrooming. 


Fuente: Key4communicatios

martes, 3 de junio de 2014

Adelántate! El móvil-Commerce superará al comercio electrónico en 2018

Las cifras de ventas a través de los dispositivos móviles continúan aumentando. Forrester estima que esta trayectoria ascendente les llevará a dejar atrás al comercio electrónico tradicional (compras en desktop) para 2018, representando más de la mitad (54%) de todas las ventas online.

Según el informe, dentro de 4 años el volumen de ventas registradas a través de los dispositivos móviles será de 293 mil millones de dólares, lo que representa el 54% del total. Sin duda un gran aumento, teniendo en cuenta que 2013 cerró con un 16% del total. Se espera que este año se cierre con un volumen de transacciones móviles por valor de 114 mil millones de dólares.
El sector retail será uno de los grandes beneficiados por el comercio online. Se espera que aumente en un 9,% durante los próximos años, hasta alcanzar los 414 mil millones de dólares en 2018, lo que supone el 11% de las ventas totales del sector; un porcentaje que en la actualidad se sitúa en el 9%.
Por su parte, la venta de ropa y productos electrónicos para el hogar sigue representando el sector más importante para el e-commerce. Se espera que este año representen el 25% de las ventas totales registradas online.
Todo apunta a que las tabletas continuarán liderando el comercio online, registrando 219 mil millones de dólares, frente a los 72 mil de los teléfonos inteligentes. Estados Unidos cuenta con 200 millones de usuarios de smartphone, así como 100 millones de tabletas.
Algunos retailers afirman que ya el 20% de sus ventas procede de estos dispositivos. El informe indica que los usuarios móviles acceden a internet más que nunca, desde una gran variedad de ubicaciones, bien sea su hogar, el trabajo o las tiendas.
Destacan especialmente las habilidades digitales de los Millennials, cuyo valor medio durante los últimos tres meses fue de 563 dólares, en Estados Unidos.

Pese a que las estimaciones para este año son optimistas, el número de consumidores móviles todavía representan una minoría, en comparación con el global de los usuarios móviles. Este año poco más de un tercio de los usuarios de smartphone (38%) junto con el 31% de los de tableta utilizará su terminal inteligente para comprar. Para impulsa este desarrollo es necesario que las empresas se comprometan con el desarrollo e integración de estrategias móviles, y adopten un compromiso real con la experiencia de usuario.

FUENTE: Puromarketing

martes, 27 de mayo de 2014

La importancia de jugar en la empresa

Hasta hace muy poco, un adulto con tendencia a tomarse las cosas como cuando nos divertíamos de niños estaba mal visto, siendo acusado de irresponsable e inmaduro. Las cosas han cambiado. Los estudios científicos avalan las propiedades de las actividades lúdicas y su repercusión positiva en el desarrollo personal, tanto a nivel emocional como creativo. Incluso se ha acuñado el término “déficit de juego” para aquellas personas que debido a las rutinas, las responsabilidades y el ambiente laboral sufren por no poder jugar sin otra finalidad que la diversión. Esta actitud es la manera más eficaz de combatir el estrés, de entrar en armonía con nosotros mismos y de liberarnos de las tensiones, dejando lugar a la recreación. Y es que hacerlo es re-crearse, es decir, evolucionar y recargarse de energía.


Cada vez oímos más hablar de la gamificación. Los más escépticos pueden pensar que esto no es más que una moda y que a la oficina se va a trabajar. Pero lo cierto es que introducir elementos de juego y tiempo de ocio es beneficioso para el trabajo y mejora tanto el rendimiento como los resultados.
Estas son algunas de las ventajas de jugar en la empresa:

1. Estimula la creatividad. Cuando uno gana en un juego o sube de nivel, el cerebro libera dopamina, una hormona que nos anima a probar cosas nuevas. Si se incorporan esquemas de juego a actividades de la empresa, podemos sentirnos impulsados a salir más a menudo de nuestra zona de confort, sobre todo teniendo en cuenta que esas victorias también generan confianza.

Asimismo, no podemos olvidar que el juego incentiva la imaginación, y la imaginación es fundamental en todos los ámbitos de nuestra vida. De hecho, soñar despierto ejercita la inteligencia y la resolución de problemas. Pero para eso, claro, necesitamos ratos en los que (aparentemente) no estemos trabajando.

2. Incrementa la competitividad. En los juegos y en las estrategias de gamificación también hay rankings y niveles, y esto permite a los compañeros competir entre sí y hacerlo además en un ámbito simbólico y en el que sólo debería resultar herido (un poco) nuestro orgullo.

3. Ayuda a crear equipo. Muchas dinámicas de juego se basan en la cooperación, no sólo dentro del equipo de ventas que aspiraba a esa cena (por ejemplo), sino en toda la organización. Esto también ayuda a crear un mejor ambiente de trabajo, sobre todo teniendo en cuenta que el juego es, por definición, divertido.

Las estrategias de cooperación pueden ayudar además a que haya personas que entren en contacto con actividades y departamentos que desconocían, y enriquezcan así su manera de ver el trabajo. También es una forma de recoger feedback de los empleados: el ámbito del juego genera la suficiente confianza como para expresar ideas y opiniones, dado que se sale del entorno habitual, más rígido y jerarquizado.

4. Refuerza la resiliencia. En los juegos muchas veces se gana, pero también se pierde. Esto es algo que tenemos muy presente de niños, pero que en ocasiones olvidamos de adultos, precisamente porque dejamos el juego de lado. Perder nos sirve para analizar qué ha ocurrido y volver a empezar tras haber tomado nota de nuestros errores. De hecho, el juego nos permite arriesgarnos, aun sabiendo que es muy posible que perdamos, y así explorar nuestros límites y posibilidades.

Es decir, hemos de contar con momentos que nos ayuden a estimular nuestra creatividad, con el objetivo de no convertirnos en robots aferrados al "siempre se ha hecho así".