martes, 30 de septiembre de 2014

Crece un 22% El comercio electrónico en España. ¿Está preparado tu comercio?

El comercio electrónico creció en España un 22,5% en el último año, un crecimiento de los más altos de la Unión Europea, según datos del informe El Comercio Electrónico 2014, elaborado por la Online Business School. 
Sin embargo, las cifras de ecommerce en España están lejos de sus socios europeos. El 32% de las personas que compran en España lo hacen a través de Internet, mientras que en Dinamarca y Reino Unido lo hace el 77% de la población. La media europea es del 47%. 

El informe destaca además que 2014 cerrará con 17,2 millones de compradores online en España, y que entre 2014 y 2016 el número de compradores vía ecommerce crecerá un 13,37%, por encima de países como Rusia, EE.UU, Francia, Alemania o Reino Unido. 

El e-Commerce o Comercio Electrónico sigue ajustándose a los nuevos avances tecnológicos y aprovechándolos en materia de negocios online, lo que demuestra que la venta por Internet seguirá creciendo a buen ritmo los próximos años. El crecimiento del ecommerce se ha mantenido en la gran mayoría de los países, en muchos consolidando el comercio electrónico y otros emergiendo con una atractiva perspectiva para la innovación y la inversión

Otros de los puntos destacados del informe son:

•  El 57,4% de los compradores online españoles tienen entre 25 y 44 años de edad

• Las tres razones principales de compra por Internet de los ciudadanos españoles son Comodidad (78%), Precio (73,2%) y Ahorro de tiempo (65,5%)

•  El país europeo en el que más creció el comercio electrónico durante 2013 es Alemania, con un crecimiento del 39,2%, seguido de Polonia con un 24% y España (22,5%)

•  Se estima que en 2017 el comercio electrónico alcance un volumen de ventas 2.357 billones de dólares, un 56,6% más que en 2014 y un 122,78% de crecimiento acumulado desde 2012


Fuente: EAE Business School

miércoles, 24 de septiembre de 2014

Claves para mejorar la "Shopping Experience"


Mucho se habla de la ‘Shopping experience’, pero si nos atenemos a lo que en verdad es la experiencia en el punto de venta, en definitiva, se trata de oler, tocar, ver, oír, saborear, sentir, percibir, etc. Es decir, lo que se busca es generar experiencias positivas en la tienda que provoquen emociones, de modo que estas se transformen en una actitud de compra en el momento de la verdad (cuando nos jugamos la venta actual y/o futura). 


Todos/as los/as propietario/as de comercios de jugueterías procuran generar experiencias agradables y entrañables a sus clientes, máxime en un sector en el que todo es ilusión y todo es futurible.

Múltiples sensaciones 
Es importante que las experiencias se perciban incluso antes de entrar y en este sentido las nuevas tecnologías tienen mucho que decir. El geoposionamiento, los códigos BIDI en el exterior, la web, las apps, etc. Todos estos elementos pueden ayudarnos a lograr que, incluso sin estar delante del local, nos perciban con buenas sensaciones. Mientras esperamos que las tecnologías se abaraten y se banalicen de modo que sean más accesibles, seguimos teniendo la fachada, en la que se puede jugar con las formas, los materiales, el color, la luz, etc. El entrar en un local puede ser una experiencia, si el exterior ya nos hace presagiar que su interior no nos dejará indiferentes.
Así, para ofrecer una buena  shopping experience, el punto de venta debe tener en cuenta que:

1. No podemos ni debemos poner a disposición de los clientes todas las experiencias en el mismo momento. Hemos de tener reservados momentos de sorpresa.

2. Tampoco debemos abandonar a los clientes cuando terminan de ser clientes directos. Nuestros clientes siempre conocen a otros, serán abuelos, etc., En definitiva, pueden volver a comprarme, pero ojo también pueden ser clientes de por vida.

3. Podríamos llenar páginas y páginas de consejos sobre la gestión de color, del olor, de las texturas, de las formas, de los tamaños. Una juguetería es un espacio lleno de sensaciones y de imaginación.

4. Si bien es cierto que el shopping experience es importante, también hay muchas iniciativas en la lista de lo esencial para poder relanzar nuestro punto de venta: cómo ganarle mucho más dinero al stock, qué hacer para que vengan más clientes, dónde crecer con facilidad y sin inversión, cómo le saco dinero por dos sitios a mi propio local, quién me pude generar muchos más clientes, cómo le gano dinero a mi negocio sin tener que trabajar, cómo capto clientes sin tener que hacer casi nada, etc. 

Fuente: Puericultura market




miércoles, 17 de septiembre de 2014

Videojuegos: ¿es bueno o malo jugar con ellos?

Jugar a videojuegos no es malo per se, sino que si se hace con criterio y en cantidades dosificadas puede ser bueno para los niños. Según un estudio de la universidad de Oxford, los niños que juegan con su videoconsola u ordenador una hora o menos al día tienden a ser más sociables y felices que aquellos que no lo hacen. 



Aunque, por el contrario, si los niños exceden este límite de una hora diaria, los efectos positivos de los videojuegos se desvanecen. De hecho, los niños que pasan más de tres horas jugando delante de la pantalla tienden a ser menos felices que los que no lo hacen, así como a tener problemas de hiperactividad y déficit de atención. 

El estudio, publicado en la revista Pedriatics y realizado a través de una muestra de 4.899 niños británicos de 10 a 15 años, habla de vínculos emocionales entre videojuegos y críos, aunque destaca que una cosa no es causa única de la otra, ya que la felicidad del niño viene determinada por muchos otros factores. Uno de ellos relacionado con que familias que se pueden permitir comprar videoconsolas suelen ser de un nivel económico medio-alto, lo cual influye en el estado psicosocial del niño. 

Un debate eterno 

El efecto de los videojuegos sobre los niños tiene a los académicos afrontados. Múltiples estudios han vinculado jugar a la videoconsola con comportamientos violentos, mientras que otros lo desmienten y afirman sólo efectos positivos de esta práctica, como que mejora la visión y las capacidades intelectuales de los más pequeños.


Fuente: key4commnications